miércoles, 30 de diciembre de 2009

Club Nocturno Tropicana, Símbolo De Cuba, Cumple 70 años

Cuando el Casino y Club Nocturno Tropicana abrió en un jardín frondoso de La Habana el 30 de diciembre de 1939, la Segunda Guerra Mundial arrasaba Europa, "Lo que el viento se llevó" se acababa de estrenar en Estados Unidos y un joven rebelde de nombre Fidel Castro recién cumplía 13 años.
Mucho ha cambiado en estos 70 años, pero no el espectáculo del Tropicana, que ofrece a quienes están dispuestos a pagar un atisbo embriagador a la Cuba prerrevolucionaria, aquel patio de travesuras de los estadounidenses donde casi todo era posible y legal.
El club conmemoró su gran aniversario esta semana con su mezcla tradicional de encanto y kitsch, pecado y sensualidad, lentejuelas, plumas, bailarinas y ritmos tropicales: los ingredientes que lo han vuelto uno de los locales nocturnos más famosos del mundo.
Unos 850 invitados, entre turistas, funcionarios del gobierno e invitados especiales, disfrutaron de tributos a leyendas como Nat King Cole y Rita Montaner durante una noche de gala que terminó en la madrugada del martes, al ritmo de salsa, son y hasta samba.
Hubo una gran orquesta, un contorsionista, un dúo de acróbatas en mallas ajustadas y una versión a capella del calipso "The Banana Boat Song".
Claro está, luego llegaron las bailarinas. En trajes de mariposas. En trajes de toreras. Con arañas de luces- encendidas- en la cabeza. Con biquinis de lentejuelas doradas y plateadas como casi toda vestimenta.
Fue una noche como siempre lo han sido en el Tropicana, el autodenominado "paraíso bajo las estrellas".
"El Tropicana sigue siendo un local icónico conocido en todo el mundo", dijo María Elena López, viceministra de Turismo de Cuba, quien acudió el espectáculo. "Es uno de los destinos turísticos más importantes de Cuba y no tiene igual", agregó.
El club atrajo a 200.000 visitantes en 2008, el mejor año de su historia, según David Varela, su director desde 2003. Este año, la crisis mundial y la gripe porcina conspiraron para desinflar ese número hasta unas 150.000 personas.
El club puede tener sentadas hasta 1.500 personas, aunque la capacidad normal es de unos 850 asistentes, que pagan 80 dólares por un espectáculo con cena incluida. Es, por lejos, la salida nocturna más cara de la ciudad. Los números comienzan a las 10 de la noche y siguen hasta tarde.
El productor de espectáculos Víctor de Correa fundó el Tropicana, pero éste se volvió famoso cuando se hicieron cargo los mafiosos Santo Trafficante Jr. y Meyer Lansky, que comenzaron a contratar grandes artistas y bailarinas de cabaret conocidas como las "Diosas de la carne''. Así, llegaron al escenario Celia Cruz, Liberace, Carmen Miranda, Yma Sumac, Paul Robeson y Orfelia Fox.
En muchas de las noches los asistentes era igualmente famosos, como Marlon Brando, Sammy Davis hijo, Greta Garbo y otros astros de Hollywood.
El Tropicana fue el lugar ideal para ver y ser visto. Hasta había un avión de la aerolínea Cubana que, con música en vivo y un bar, llevaba a clientes desde Miami cada noche para el espectáculo y los regresaba a la mañana siguiente.
Tras la revolución de 1959, al igual que otros casinos y hoteles famosos, el club fue nacionalizado, mientras muchos salones de apuestas, burdeles y locales de striptease fueron cerrados.
El Tropicana, sin embargo, sobrevivió, ya sin las apuestas pero con los trajes brillantes, mujeres voluptuosas y precios exorbitantes de siempre.
Los clientes solían ser extranjeros adinerados, aunque algunos cubanos lograban ingresar con un subsidio del gobierno como premio por destacarse en el trabajo, pero en 2008, el presidente Raúl Castro suspendió esta práctica. El gobierno ya no puede permitírsela.
"Realmente sabemos que hay una gran demanda de clientes estadounidenses por visitar el cabaret".
Gracias por su colaboración en el Informe a nuestra amiga La Srta. Rosario Ramos.

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