martes, 21 de febrero de 2017

Hace 54 Años Partió El Mejor Cantante Cubano Benny Moré

Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, nació en el barrio de Pueblo Nuevo de la ciudad de Santa Isabel de las Lajas, en la entonces provincia de Las Villas, hoy en la Provincia de Cienfuegos, en el centro de Cuba. Era el mayor de 18 hermanos de una familia afrocubana humilde y campesina. Se dice que su tatarabuelo materno, Gundo, era descendiente del rey de una tribu del Congo que fue capturado a los nueve años por traficantes de esclavos y vendido al propietario de una plantación cubana, llamado Ramón Paredes. Gundo pasó a llamarse entonces Ta Ramón Gundo Paredes. Al pasar a ser propiedad del conde Moré, dueño del central La Santísima Trinidad, se le cambió el nombre a Ta Ramón Gundo Moré. Posteriormente fue emancipado y murió como liberto a la edad de 94 años. El apellido del tatarabuelo materno se conservó por ser todos las ascendientes maternas de Moré —su bisabuela, Julia; su abuela, Patricia, y su madre, Virginia—, así como el propio músico, fruto de uniones ilegítimas, la mayoría de ellas con blancos, que no reconocieron a sus hijos. El padre de Beny Moré fue un tal Silvestre Gutiérrez.

Bartolomé aprendió a tocar la guitarra en su infancia. Según el testimonio de su madre, Virginia Moré, se fabricó su primer instrumento, a la edad de seis años, con una tabla y un carrete de hilo. Abandonó la escuela a edad muy temprana para dedicarse a las labores del campo. A los 16 años, en 1935, formó parte de su primer conjunto musical. En 1936, cuando contaba con 17 años, dejó su ciudad natal y se trasladó a La Habana, donde se ganaba la vida vendiendo "averías", es decir, frutas y verduras estropeadas, así como hierbas medicinales. Seis meses más tarde regresó a Las Lajas, donde trabajó cortando caña con su hermano Teodoro. Con el dinero obtenido y los ahorros de su hermano, compró su primera guitarra decente.

En 1940 regresó a La Habana. Vivía precariamente, tocando en bares y cafés y pasando después el sombrero. Su primer éxito fue ganar un concurso en la radio. En los primeros 40, la emisora de radio CMQ tenía un programa llamado Corte Suprema del Arte, cuyos ganadores eran contratados y se les daba la posibilidad de grabar y cantar sus canciones. Los perdedores eran interrumpidos, con el sonido de una campana, sin dejarles terminar su actuación. En su primera aparición, la campana sonó apenas Benny había empezado a cantar. Sin embargo, volvió a competir más tarde y obtuvo el primer premio. Entonces consiguió su primer trabajo estable con el Conjunto "Cauto", liderado por Mozo Borgellá. Cantó también con éxito en la emisora CMZ con el Sexteto "Fígaro" de Lázaro Cordero. En 1944 debutó en la emisora 1010 con el Cuarteto "Cuato".

Con el conjunto Matamoros:
Siro Rodríguez, del famoso Trío Matamoros, oyó cantar a Benny Moré en el bar El Templete y quedó gratamente impresionado. Poco después, a causa de una indisposición de Miguel Matamoros poco antes de una actuación, Borgellá envió a Beny para sustituirlo. Tras esta incorporación poco menos que casual, Beny permanecería ligado durante años a los Matamoros, con los que realizó numerosas grabaciones. Reemplazó como cantante principal a Miguel Matamoros, quien se dedicó en exclusiva a dirigir el conjunto.

En junio de 1945 viajó con el Conjunto Matamoros a México, donde actuó en dos de los más famosos cabarets de la época, el Montparnasse y el Río Rosa. Realizó varias grabaciones. Aunque el Conjunto Matamoros regresó a La Habana, Moré permaneció en México, Le habia dicho a Miguel Matamoros, que deseaba probar fortuna solo a lo cual Miguel Matamoros le respondio: «Está bien, pero tienes que cambiarte el nombre de Bartolo, que es muy feo. Con él no vas a ir a ninguna parte. Tiene usted razón le contestó Bartolo, desde hoy me llamaré Benny, sí, Benny Moré.

En 1946 Benny Moré se casó con la enfermera mexicana Juana Bocanegra Durán y su padrino de boda fue el afamado cantante mexicano Miguel Aceves Mejía. Durante un tiempo actuó en el Río Rosa formando parte del Dueto Fantasma, con Lalo Montané. También en esta época grabó para la compañía discográfica RCA Victor los temas "Me voy pal pueblo" y Desdichado, junto a la orquesta de Mariano Mercerón.

Con Dámaso Pérez Prado grabó Babarabatiri, Guanabacoa, Locas por el mambo, Viejo cañengo, El suave, Que cinturita, María Cristina, Pachito eche, entre otros temas. Empezó a conocérsele como El Príncipe del Mambo. Con Pérez Prado grabó también "Dolor carabalí", que el propio Benny Moré consideraba su mejor grabación con el rey del mambo, y no quiso nunca volver a grabar.

A finales de 1950 regresó a Cuba. Aunque era una estrella en varios países latinoamericanos, como México, Venezuela, Panamá, Colombia, Brasil y Puerto Rico, apenas era conocido en su patria. La canción Bonito y sabroso fue su primera grabación en Cuba y su primer éxito. Alternó actuaciones en vivo para la emisora Cadena Oriental con viajes a La Habana para grabar en los estudios de la RCA. Entre 1950 y 1951 grabó muchas otras canciones, como La cholanguengue, Candelina Alé, Rabo y oreja, entre otras.

En la Habana trabajó también para la emisora RHC Cadena Azul, con la orquesta de Bebo Valdés, quien le inició en un nuevo estilo llamado batanga. El presentador del programa, Ibrahim Urbino, le dio el sobrenombre de El Bárbaro del Ritmo (la razón parece ser que Benny interpretaba para esta emisora un número titulado "¡Ah, Bárbara!"). Tuvo la oportunidad de grabar con Sonora Matancera, pero declinó la oferta por no estar especialmente interesado en su estilo musical ("porque a él esa Sonora, nunca le había sonado", según Leonardo Acosta).

Cuando pasó la moda del batanga, Benny fue contratado por Radio Progreso para actuar con la orquesta de Ernesto Duarte Brito, con cuya orquesta grabó el célebre bolero "Cómo fue". Además de en la radio, actuó en salas de baile, cabarets y fiestas. En 1952 grabó con la Orquesta Aragón de Cienfuegos, a la que ayudó a introducirse en el mundo musical habanero. En 1953 grabò el mambo "Asì es la humanidad" (grabada también para Johnny Bosch), a proposito respecto a lo de El Barbaro del Ritmo, un hecho singular ocurrido en Santiago de Cuba y relacionado con el número mencionado, surge para la posteridad Benny Moré como el "Bárbaro del Ritmo": «estaban parados en una esquina y pasó una muchacha que estaba bien y Benny dijo: "¡Oh Bárbara!, un muchacho que estaba parado en la esquina contestó a Benny: ‘¡Qué va, compay, el bárbaro es usted!". Esa misma noche, en la CMKW, surgió "El Bárbaro del Mambo", y lo estuvieron llamando así hasta que vino para La Habana. En la capital empezó en el programa de Batanga y ya no le podían llamar el Bárbaro del Mambo. Entonces Ibrahín Urbino, locutor del programa, lo presentó como "El Bárbaro del Ritmo".

Con La Banda Gigante:
La primera actuación de la Banda Gigante de Beny Moré tuvo lugar en el programa Cascabeles Candado de la emisora CMQ. La banda estaba compuesta por más de 40 músicos y sólo era comparable en tamaño con la big band de Xavier Cugat.

Cabe destacar, que la Banda Gigante, aunque grande, contaba con una organización melódica única en su tipo, además de que contaban con el talento de saber improvisar al momento que su director Benny Moré lo decidía.

Entre 1954 y 1955 la Banda Gigante se hizo inmensamente popular. Entre 1956 y 1957 hizo una gira por Venezuela, Jamaica, Haití, Colombia, Panamá, México y Estados Unidos, donde actuó en la ceremonia de entrega de los Oscar. En La Habana actuaron en las más célebres salas de baile, como La Tropical y La Sierra.

Al triunfar la Revolución Cubana en 1959, Benny Moré optó por permanecer en la isla. En 1960 empezó a actuar también en el cabaret Night and Day. Se le ofreció una gira por Europa, que Moré rechazó por miedo a volar (nada extraño si se tiene en cuenta que anteriormente se había visto envuelto en tres accidentes aéreos).

Muerte De Benny:
Murió en Cuba el 19 de febrero de 1963 de cirrosis hepática. Su última presentación ocurrió el domingo 17 de febrero de 1963, en Palmira, Cienfuegos, a unos kilómetros de Santa Isabel de las Lajas, su pueblo natal. Una presentación llena de leyendas. Se cuenta que tuvo la ruptura de una várice encefálica, consecuencia de la cirrosis hepática que arrastraba desde antes de partir hacia México en 1945. En esas condiciones, después de vomitar sangre, subió al escenario y cantó como nunca. El doctor Luis Ruiz recordaba que antes de esa actuación, Benny se llegó hasta Santa Isabel de las Lajas, para encontrarse con su madre y sus familiares y conocer sobre la construcción de la casa, que personalmente estaba atendiendo.

Según el doctor Amín E. Naser, "durante su viaje a Lajas tuvo un vómito de sangre. Llega a Lajas y desde el mediodía del sábado 16 hasta el atardecer permaneció acostado y volvió a vomitar sangre. A pesar de sentirse muy mal, viajó a Palmira para su próxima presentación pero seguía decaído y débil, en el intermedio de la función toma un descanso de breve tiempo y acude nuevamente al escenario. Canta Dolor y perdón, Maracaibo y Qué bueno baila usted. Las interpretaciones fueron magistrales.

Muchos amigos y familiares consideran que desde el primer momento que el Benny vomita sangre, debió ir a algún hospital cercano en Cienfuegos y recibir una atención médica urgente con tranfusiones de sangre. Pero tardaron demasiado en atenderlo en un hospital con todas las posibilidades. Se desgastó mucho en su última actuación, pero quiso quedar bien con su público. Murió dándolo todo. Pocos casos se conocen de un artista que haya entregado tanto por su pueblo.

De Palmira regresó urgentemente a La Habana. Benny no quería ingresar en ningún hospital, quería estar en su casa con sus hijos y allí esperar la muerte. El domingo 17 mejoró algo, pero al amanecer del lunes 18 de febrero vuelve a ponerse mal y su médico decide ingresarlo. Benny le dice: "Mi hermano, me cogió la rueda". Lo montaron en una ambulancia rumbo al Instituto Nacional de Cirugía, antiguo Hospital de Emergencias, en la avenida Carlos III casi esquina a Infanta.

Llegó en estado de coma, aparecieron complicaciones pulmonares y renales. Su respiración se dificultó y su presión arterial comenzó a bajar. Mantiene fiebre de 39 y no aparecen defensas a los tratamientos implantados. Su estado era muy grave. En esos días, en La Habana se celebraba el I Congreso Médico Internacional, y al propagarse la noticia de la gravedad del Benny, se personó el doctor Machado Ventura, quien con otros galenos nacionales y extranjeros participó en una junta médica.

A las 9 y 15 de la noche del martes 19 de febrero de 1963 falleció el Bárbaro del Ritmo. La noticia estremeció el mundo musical hasta sus cimentos. Pepe Olmo, cantante de la Orquesta Aragón, dijo que había terminado una era musical: "Después vino otra, pero esta era finalizó con Benny Moré".

Discografía:
Graba sus primeros discos en 1944 en los que hizo la voz prima, entre ellos: Buenos hermanitos, La cazuelita, La reina de mi bohío, Me la llevé, ¿Seré dichoso?, ¿Qué será eso?. Con el Dueto Fantasma Benny Moré efectuó algunas grabaciones para los discos RCA Victor acompañado por orquesta y conjunto bajo la dirección y arreglos de Lalo Montané, entre ellas las tituladas Mucho corazón (bolero), de Enma Elena Valdelamar; Encantado de la vida (mambo), de Justi Barreto; Ensalada de mambo, creación del propio Benny Moré, y A media noche (bolero), de Pablo Cairo.

También para el sello RCA Victor grabó, con el acompañamiento de la conocida orquesta del cubano Mariano Mercerón, Me voy pa'l pueblo (guaracha), de Mercedes Valdés, y “Desdichado”, de su propia inspiración, entre otras obras. Desde los primeros momentos estas versiones discográficas tuvieron enorme éxito de venta, así como excepcional aceptación en discotecas, programas radiales y victrolas traganíckeles.

Este éxito abarcó todo México y diferentes países de la América de habla hispana, y tuvo como consecuencia que, de inmediato, Mariano Rivera Conde, director artístico de la ya mencionada firma disquera, le hiciera firmar al Benny un contrato de exclusividad, con la obligación de grabar una cantidad de obras, en cualquier país en que el artista se encontrara y con varias agrupaciones bajo la égida de la RCA Victor, como las orquestas de Mariano Mercerón, Rafael de Paz, Lalo Montané, Arturo Núñez, Chucho Rodríguez y Dámaso Pérez Prado.

Con el conjunto de Miguel Matamoros realizó sus primeras grabaciones en discos de 78 revoluciones por minuto, entre ellas las tituladas Penicilina, de Alberto Valdés; Malos vecinos y Ofrenda criolla, de Miguel Matamoros, y Mexicanita, de Nené Enrizo. Como la RCA Victor mantenía a Benny sujeto a un contrato, muy rápido comenzaron a salir sus discos de 78 y los primeros de 45 revoluciones por minuto, acompañados por la orquesta del maestro Duarte, grabaciones que se vendían como pan caliente en las tiendas y discotecas de la Isla. Ya por esos años el Benny contaba con la facultad de convertir simultáneamente varias de sus grabaciones en hits parades en la radio, y sus números se oían en cada esquina en que hubiera un bar con una victrola.

El bolero cubano iba adquiriendo con él connotación y estilo nuevos, irrepetibles para otros intérpretes. Lo que cantara el Benny, prácticamente no lo podía cantar nadie más. Son de la preferencia popular en los primeros años de la década del cincuenta los boleros No me vayas a engañar, de Osvaldo Farrés; Por ser como tú eres, de José Badán Slater, y Cómo fue, de Ernesto Duarte; y asimismo los sones montunos Adiós, Palma Soriano, de Ramón Cabrera, y Bombón de pollo, de su compadre Enrique Benítez. La dirección artística de la RCA Víctor le hizo grabar a lo largo de los años varios discos de boleros y guarachas a dúo con algunas afamadas figuras contratadas por el mismo sello. Con ese magnífico tenor mexicano Pedro Vargas vocalizó el Benny los boleros Perdón y Obsesión, del puertorriqueño Pedro Flores, Solamente una vez (bolero), del mexicano Agustín Lara, y La vida es un sueño (bolero), del cubano Arsenio Rodríguez; en Alma libre (bolero), de Juan Bruno Tarraza, unió su voz a la del carismático tenor venezolano Alfredo Sadel. Con el cancionero Tony Camargo cantó los boleros Esta noche, corazón y Sin razón ni justicia, de Chucho Rodríguez, y la guaracha Deja que suba la marea, de Otilio Portal. Los acompañamientos corrieron a cargo de las orquestas de Pérez Prado, Chucho Rodríguez, Benny Moré y la notable agrupación del venezolano Aldemaro Romero.

En 1952 grabó con la Orquesta Aragón de Cienfuegos, a la que ayudó a introducirse en el mundo musical habanero. La discografía de Benny Moré, cuenta con alrededor de 250 registros, todo un récord para un artista cubano de su época.

Un Bárbaro que no solo buscó el ritmo, sino al pueblo en sus textos y sus notas. Un insigne músico que según afirman los estudiosos, dejó constancia de su voz al grabar sus discos desde 1940 hasta 1963, año en el que murió.

Composiciones Propias:
"Bonito y sabroso", mambo
"Santa Isabel de Las Lajas", son montuno
"Qué bueno baila usted", son montuno
"Asì es la humanidad" (1953), mambo
"Vertiente Camaguey", son
"Cienfuegos", guajira
"Se te cayó el tabaco", guaracha
"Locas por el mambo", mambo
"Conocí la paz", bolero
"Dolor y perdón", bolero
"Mi amor fugaz", bolero
"No te atrevas", bolero
"De la rumba al cha-cha-chá", guaguanco cha cha chá
"Rumberos de ayer", rumba
"Cinturita", mambo
"Mata Siguaraya", son montuno
"Francisco-Guayabal" son montuno
"Yiri yiri bon" guaracha mambo
"A mi padre" bolero
"Camarera de mi amor" bolero mambo

Discografía:
1971 - Beny Moré, DICAP
1992 - Beny Moré, de verdad, EGREM
1994 - Beny Moré en vivo, RTV Comercial/Discmedi
2001 - Beny Moré & Pérez Prado (2 CD), Orfeón Records
2004 - Bárbaro del Ritmo (1948-1950), Tumbao Cuban Clasix

Filmografía:
Benny Moré quedó brevemente impreso en el celuloide. Unas pocas producciones “de rumberas” lo recogieron en su juventud de manera fugaz.

Hay quien sostiene que en el Distrito Federal se atesoran varios pies de película con actuaciones suyas. Agnes Varda incluyó un fotomontaje de vistas fijas de Benny en su filme cubano (Cuba baila); retazos de noticiarios fílmicos lo muestran en el escenario del Auditórium en el Festival de Música Popular Cubana en los albores de la Revolución.

Existen dos o tres Kinescopios de CMQ Televisión, utilizados y repetidos hasta la saciedad aquí y allá. En uno de ellos Benny canta Qué te hace pensar de Ricardo Pérez, bolero lleno de socarrona, dulce elocuencia: Alma de mi alma, fuego de mis ansias / rompe con la duda que hay en tu mente…con los brazos abiertos, entregado por completo, ante el plateado ovoide del micrófono RCA modelo 77.

Bastan y no bastan estos pocos fotogramas para adorarlo, para cimentar su leyenda. Benny Moré actuó, en ocasiones sin aparecer en los créditos, en las películas mejicanas Carita de ángel (1946); Novia a la medida (1949); Cuando el alba llegue o Fuego en la carne (1949) y Quinto patio (1956). En 1987 Hoy como ayer, co-producción cubano-mejicana, Constante Rapi Diego se aproximó a episodios de la vida de Benny Moré. Según expresó su director, la película: «fue un intento fallido».

En la llamada "época de oro" del cine mexicano, su imagen y voz fueron recogidas en varias producciones cinematográficas, como Novia a la medida, En cada puerto un amor, Fuego en la carne, Ventarrón y Carita de cielo y Quinto patio (1956). Juan A. García Borrero asegura en su premiada Guía crítica del Cine Cubano de Ficción, (Editorial Arte y Literatura 1999) que en No me olvides nunca, coproducción cubano-mejicana de 1956, (dirigida por Juan J. Ortega, filmada en el Cabaret Montmartre con Rosita Fornés, Armando Bianchi, los Hermanos Martínez Casado, Manela Bustamante, Adalberto Delgado, Olga Guillot, Armando Soler y Las Hermanas Lago, entre otros) Benny Moré canta Hoy como ayer, bolero de Pedro Vega Francia.

En esta faceta no lo favoreció el hecho de que cuando el famoso Rey del mambo, Dámaso Pérez Prado, tuvo su boom cinematográfico, ya el Benny no estaba en su orquesta. Incluso cuando la película Al son del mambo (1950) fue filmada, Moré ya la había abandonado y su voz fue doblada por otro cantante cubano, Yeyo Estrada.

Participó en 16 películas, 15 de ellas realizadas en México, y una coproducción entre la nación azteca y Cuba.






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